Psicología

¿Qué es la Psicología?
La Psicología es la ciencia que estudia los múltiples procesos mentales del cerebro (memoria, razonamiento…) de personas y animales, analizando aspectos cognitivos, afectivos y conductuales, en su funcionamiento básico, normal y patológico.

En nuestro actual mundo moderno, múltiples factores inciden sobre nuestra salud mental (problemas de pareja, laborales, adicciones, pérdida de seres queridos…) pudiendo debilitarla hasta extremos patológicos de gravedad variable.

¿Qué es la Psicología Clínica?
La Psicología se divide en tres ramas fundamentales: Psicología Industrial, Psicología Educativa y Psicología Clínica, encargándose ésta de la investigación, prevención, diagnóstico y tratamiento de las diversas enfermedades y trastornos mentales. La principal diferencia entre un psiquiatra y un psicólogo clínico es que el primero cuenta con formación en medicina y está facultado para prescribir medicación dentro de sus tratamientos.

¿Qué hace un psicólogo?
Un psicólogo es un profesional altamente cualificado en la prevención, detección y tratamiento de los principales desórdenes y enfermedades mentales. A través de una amplia variedad de técnicas e instrumentos, el psicólogo analiza las diferentes dimensiones de la persona (cognitiva, emotiva y comportamental), detectando síntomas, deficiencias y trastornos, así como factores que puedan estar incidiendo en la salud de la persona que los padece, planteando posteriormente tras su estudio una serie de tratamientos encaminados a la mejora del bienestar y calidad de vida del paciente.

¿Qué corrientes hay en Psicología Clínica?
Dentro del marco general de la Psicología Clínica, existen tres enfoques diferenciados de tratamiento, a saber: enfoque psicodinámico, enfoque humanista y enfoque cognitivo-comportamental.

La perspectiva psicodinámica se fundamenta en los trabajos de Sigmund Freud, cuya visión se basaba en que gran parte de nuestros comportamientos tienen un origen en motivaciones subconscientes, que es preciso sacar a la luz de la consciencia para poder entender convenientemente, a través de técnicas como la asociación libre.

La perspectiva humanista parte de los trabajos de autores como Abraham Maslow y Carl Rogers. Se basa en una aproximación holística a la persona, donde se exploran sus deseos de realización y potencial, así como su propia visión de sí misma como sujeto en constante cambio y evolución.

La perspectiva cognitivo-comportamental se basa en la interacción entre las dimensiones cognitiva, afectiva y conductual para explicar el estado mental de la persona. Así, incidiendo específicamente en cada una de estas dimensiones, se consiguen cambios en las restantes, mejorando el bienestar del paciente. Este enfoque, al ser integral, es reconocido como uno de los más realistas y extensamente empleados en todo el mundo.

Es preciso señalar que estas perspectivas son corrientes ontológicas, más que cuerpos dogmáticos de acción para el psicólogo; esto es: un buen profesional conocerá en profundidad los fundamentos de estas corrientes, y empleará todas aquellas técnicas, enfoques y tratamientos de forma dinámica que considere en cada momento como idóneos para su cliente en particular.